lunes, 12 de diciembre de 2011

Conquistadores de alma.

Cuando conquistan tú alma, tus nervios se derriten en las venas, espasmos de energía envenenan tu mente, vives la droga del amor como si fuera tu alimento preferido, dejas de comer y de respirar normalmente, es algo que pasa pocas veces, pero cuando pasa te das cuenta de que eres ya un ser distinto, no cualquiera lo puede lograr, es algo que sucede de las formas más extrañas, somos todos conquistadores tanto hombres como mujeres, sabemos que para sobrevivir a la soledad tenemos que saber encontrar a nuestra presa adecuada. No es para nada fácil, somos miles de millones de habitantes los que estamos en este planeta pero algunos pocos se interconectan entre sí, sus vidas cambian gracias a la energía más poderosa de todas, no es raro leer en la historia las odiseas más grandes provocadas por el amor, de hecho es un tema que los seres humanos lo tenemos, guardado en nuestras almas pero no sabemos ¿cómo funciona? Nadie es un experto en este tema, puede que tengamos expertos conquistadores, pero no expertos en el amor, son temas distintos. Hay quienes se apasionan en la mentira para conquistar y repartir sexo vacio. Es indudable que el sexo es una delicia que tenemos todos los animales, pero como bien digo es un instinto animal, nada que ver con la pasión que es provocada por el amor de verdad.
No soy ningún experto en el amor, pero sé que soy privilegiado al haberlo tenido más de una vez, la vida nos da sorpresas increíbles a diario, uno nunca sabe como el amor nos pude absorber, nos atrapa de las formas más insólitas y en los lugares menos esperados, nadie es dueño de él ni lo puede comprar, como tampoco lo podemos encadenar. Es forjado por nuestro destino para encaminarnos en sus ramas de rosas espinadas. Hermoso pero doloroso, lo que lo hace más dulce aún, haciéndonos explotar en pasión lujuriosa cada vez que lo sentimos en forma real con nuestra otra parte.
Nadie nos obliga a sentir lo poderoso que es, pero sabemos que cuando esta, somos capaces de batallar contra todas nuestras bestias a la vez, solamente para mantenerlo vivo en nuestra alma. Por eso digo bien que somos conquistadores de almas, que buscamos a nuestro par para sufrir de los encantos que nos regala nuestra naturaleza de seres iluminados, nadie lo niega jamás, somos todos esclavos de su maravilla cuando caemos en sus redes.
Somos los conquistadores de almas, lo queramos o no, lo importante es que aprendamos a diferenciar al que juega con la lujuria engañando al amor, buscando el placentero sexo con palabras vacías para lograr conquistas impuras, nadie está libre de esto, es parte de lo que nos toca vivir para aprender a desarrollar nuestro espíritu, por eso están los falsos conquistadores de alma, que todos tenemos un poco de ello, solamente que algunos lo hacen por su pasión por la lujuria, más que su verdadera razón de ser. Son débiles de espíritu y alma, porque no reconocen su frialdad al jugar con almas ajenas, su espíritu lo regalan para satisfacer instintos y no su alma.
No soy santo ni demonio, pero si una bestia iluminada que sabe el poder que ejerce el amor sincero, nada de lo que escribo me hace retractarme de mi verdad, prefiero hacer el amor una vez a tener un millón de veces solamente sexo vacio, sin menospreciar su delicia pobre que pueda entregarme, jamás lo podré comparar con alimentar de verdad mí alma, saber que cada beso, cada caricia en su piel, cada suspiro y abrazo salen de mis entrañas para satisfacer el alma de mi contraparte, solamente porque la amo. Eso no tiene precio alguno, porque no me interesa nada más que hacerlo para alimentar la pasión verdadera, la que hace de los hombres como especie seres iluminados.
Sí, soy un conquistador de almas, no lo puedo negar, no tengo manual para hacerlo pero de verdad lo busco. Es el tesoro más preciado para mi, tanto cuando lo tengo, como cuando lo busco, pero sé que existe, porque lo eh vivido en más de una oportunidad. No es fácil de encontrar, pero está en el alma de cada individuo, es nuestro deber saber buscarlo, no engañarnos con quimeras, para estar siempre dispuesto a caer en sus redes de veneno y espinas, pero entender que es parte de su efecto adictivo que hace nuestras vidas más dulces. Nadie ni Pablo Neruda me lo negaría, sus versos lo dicen, porque de alguna manera entendió como explicarlo en su bella poesía, aunque sé que de experto no tenía nada, solamente era un maestro de las letras bellas, que se las dedicó a nuestro sentimiento más puro y complejo.
Somos conquistadores de almas, es nuestra manera de fortalecer nuestro espíritu, no entendemos ¿Cómo funciona? ni ¿De dónde proviene? No sabemos ¿Dónde buscarlo siquiera? Porque de verdad es un sentimiento extremadamente complejo para seres sencillos como nosotros, nada nos puede convertir en verdaderos enamorados, más que nuestra alma cuando la dejamos ser libre y que escoja sola a la otra parte que necesitamos y nos necesita, nada de eso lo podemos controlar a nuestro placer, se controla solo.
Lo creamos o no, de esa forma se forja nuestro destino, en el sentimiento que nace desde el interior de nuestra alma y no desde nuestra mente, la cual nos engaña de muchas formas para satisfacer egos y banalidades típicas de nuestras inseguridades. Somos seres iluminados, pero torpes, escupimos el amor cuando se nos entrega, lo hacemos sin siquiera darnos cuenta, dejamos pasar oportunidades que nuestra naturaleza de seres iluminados nos entrega, solamente por ser ignorantes ante un tema que de verdad es el que más vale la pena aterrizar en este mundo.
Escucha tu alma, dejadla trabajar sola, no la engañes con tu mente, sobrevive a los avatares de la vida, solamente para que sientas el amor pasar por tus venas, creedme no soy un experto, solamente lo eh vivido y estoy seguro que es la única razón por la cual sé que hoy puedo morir en paz, porque entendí que mi alma evolucionó, fue alimentada por este conquistador de almas que le tocó acobijarla en este tiempo, para que siga su camino a la eternidad.