martes, 22 de septiembre de 2015

¡Cuando el Diablo les entra!



Hace como tres años que no escribía, pero la verdad que cuando uno entra a este mundo tortuoso donde el trabajo te destruye en su monotonía. Se da cuenta de que lo que le gusta, siempre va estar dentro de ti hablando detrás de tu oreja.

Hoy necesitaba escribir unas cuantas líneas para ti, me da risa al pensar que eh escrito tantas barbaridades que ni se para que las hago. Pero de verdad hay veces que necesito desahogar lo que pienso de alguna manera.

Te voy a confesar algo que nunca pensé que me afectara. Pero de verdad hoy me doy cuenta de que las relaciones siempre van a ser complejas, que por más que ames a una persona, está siempre va a salir con algo que te de miedo.

No sé, me imagino que tal vez a las mujeres les sucede más a menudo que a los hombres. Esos sustos cuando nos descontrolamos y destruimos las cosas de rabia que nos da cualquier situación, esas miradas con locura por los enojos que nos nublan la mente.

Bueno, la verdad a mí las mujeres las amo, pero hay veces que cuando les viene la locura me dan terror, no sé si te ha tocado esas interrogaciones dignas de campo de concentración, donde no sé si serán las amistades que le nublan la mente con atrocidades de otras relaciones o que de verdad tienen cortos circuitos en la cabeza desde que se creó Eva. Pero de verdad, no entiendo nada cuándo empiezan a contestarse solas, preguntas que vienen formuladas de formas muy capciosas que solamente las mentes brillantes de mujeres sediciosas pueden inventar para nublar la mente de su amiga.



Me imagino que te ha tocado más de una vez estar muy tranquilo en lo tuyo, cuando llega ella, si ella la mujer que amas.  Cuando comienzan las preguntas de temas que ni siquiera entiendes.
Claro, te preguntan por algo que ellas deducen que sabes, pero la verdad no tienes la más mínima idea de que te habla, ya que son ellas quienes estuvieron doscientas horas hablando del tema con las amigas, pero a tu vida el tema no ha estado ni por un segundo. Y vaya que te caen encima y tú en Never Land Ni Idea. Lo que hace toda la discusión peor, ya que, empiezan a enojarse y a contestarse todo, con preguntas que de verdad no la alcanzas ni a computar cuando ya te están retando por que no hiciste lo que ella asumía que deberías haber hecho o contestado a sus preguntas como ella piensa que debería haber sido. Pero tú sigues en Never Land no sabes ni siquiera porque la discusión.

Bueno, la verdad que yo te quiero dar un consejo muy sencillo, cuando a ellas les entra el diablo no te queda otra. Tienes que hacer caso a lo que Napoleón decía “La única batalla que se gana arrancando es con la Mujer”.