domingo, 28 de agosto de 2011

Princesas Y Pelmazos


La verdad que hay que ser justo en la vida, somos seres sexuales queramos o no, por más que religiones fanáticas piensen que es pecado, lo cual pienso que es un absurdo, es un tema delicioso solo pensar en tener noches de pasión todos los días, el problema no está en el sexo, es más en el uso que le damos a él. Las mentiras y los engaños son lo que puede hacer algo sucio de algo tan hermoso como la pasión que uno entrega a esa persona que ama.

Cuando hay quienes engañan a sus amigos, esposos, novias lo que sea, es ahí cuando concuerdo que puede ser algo turbio. La vida nos lleva a momentos difíciles, que sirven para varias cosas que uno no entiende hasta que estas se empiezan a reflejar en nuestra alma. Recuerden siempre que esta vida es una lección constante y lo que no te mata te hace más fuerte.

Este capítulo lo escribo en especial para dedicárselo a esas princesas que tienen un alma hermosa, que las convierte en seres iluminados, complicados por el solo hecho de ser mujer, pero realmente bellas de alma, son ellas las que me fomentan escribir miles de estupideces que prácticamente salen de mi alma, porque generalmente es abrumador ver como solemos engañar y ser engañados. La vida da muchas vueltas, nuestros corazones se endurecen conforme crecemos, nos damos cuenta primero que nuestros padres no son invencibles ni perfectos como los vemos de niños, el tiempo avanza y conforme eres adolecente empiezas a enamorarte de quimeras al ver a tu amada o amado como lo más importante y perfecto en el mundo. Ves a tus amigos como seres perfectos que son tu alma gemela. Conforme avanza tu vida empiezas a despabilar, primero te das cuenta que tus padres son imperfectos como todo ser humano, después empiezas a darte cuenta que no eres el centro de nada, que por mucho que te enamoras de alguien esa persona siempre tiene otras actividades y te puede traicionar o demostrar que no es para nada perfecta como persona. Para que vamos hablar de esos amigos que son solo un Maricón Sonriente, esas personas que solo se acercan a ti para pasarla bien, para sacarte provecho, pero que de verdad nunca son algo útil para tu vida, son como pirañas que absorben todo lo bueno que puedas tener, manipulan tu confianza y hacen de todo para robarte lo apreciado que tengas, tu pareja, tu empresa, tus bienes cualquier cosa les viene bien porque son sanguijuelas egoístas que viven la mentira como su amor verdadero, para sentirse completos, ya que son almas putrefactas que poco valor tienen para la realidad que vive un alma que suele ser más iluminada.

Los hombres somos torpes por naturaleza, de primera solemos enamorarnos de pedazos de carne con atractivos físicos singulares. El sexo es la mejor herramienta para convertirnos en esclavos de pasiones. Cualquier mujer que sepa manejar el sexo demorando su entrega, con facilidad dejara hechizado a su hombre, pero realmente las que saben usar esto generalmente son pérfidas profesionales, porque terminan atontando hasta a los genios más capaces.

Pero conforme uno aprende de la vida, se da cuenta que también hay gente extraordinaria, aprendes acercarte a los amigos que realmente valen la pena, a personas nuevas que tienen un valor altísimo para tu alma, a valorar las cosas sencillas y a los seres sencillos. Poco a poco te das cuenta que hay princesas como me gusta llamarlas, aunque no con el contexto de un cuento de hadas, pero sí de alma. Son ellas las que me llevan a un destino muy extraño, porque conozco miles, pero muchas las mantengo como de amigas, porque lamentablemente el amor no es un control remoto que nos permite controlar en que canal queremos estar, no se imaginan cuantas veces me sentí un verdadero pelmazo, por aprovecharme del amor de más de una princesa. La verdad nunca fue una situación cómoda para mi alma, siempre he aborrecido la mentira, para mí eso de mentir dañaba el centro de mi alma, por lo cual tome otro camino, el de la verdad, el más difícil de todos, porque no es fácil enamorarse y la verdad que para mí la pasión también tiene un atractivo que me encanta, pero hoy la estoy guardando para la verdadera realidad que busca mi corazón, la pasión con amor y no con carne sin significado.

Fue así como uno se da cuenta cuanto pelmazo hay, hombres que de tal tiene poco porque usan la mentira para lograr conquistas, utilizan la debilidad de mujeres sensibles, las que están vulnerables, de inocentes princesas que poco entienden de la realidad de la perversión de gente de almas podridas, que piensan que jugar con los sentimientos de otros es algo divertido y anotan puntos al tener un sexo carnal, sin significado.

La verdad pienso que debemos cambiar, buscar el amor de verdad es el que nos engrandece como seres humanos, utilizar la verdad para acercarnos a los demás, gozar de la amistad de esas bellas princesas y no abuzar de ellas. Si uno quiere tener sexo puede hacerlo, pero con la verdad por delante, son miles las amigas que feliz tendría una noche de pasión para satisfacer la carne, pero si lo hago tendría que ser con la verdad, a sabiendas que estamos satisfaciendo una necesidad pero que no estamos rellenando nuestra alma con amor, es más que nada pasión a la carne lo que promueve esa situación de erotismo, que es una debilidad que tenemos todos los seres humanos, ya que, queramos o no, así por más que la religión nos invente reglas absurdas, como sea somos seres sexuales y muchas veces debemos buscar la manera de satisfacer esa necesidad, pero de algo que estoy seguro que hacer el amor no es lo mismo que tener sexo. Y como quiero decir en este torbellino de letras las princesas buscan amor y los pelmazos solo sexo.

Para todas las princesas que les debo mucho, porque son las que me han demostrado que la vida es bella, son ellas las que valen la pena, las que yo recomiendo que debemos buscar para tener una relación de verdad y por lo general cuando esta termina siempre es en buenos términos, porque suelen funcionar con la verdad por delante.

Bueno les quiero regalar un pequeño manual para darse cuenta de cuando están con un pelmazo.

Características de un pelmazo:

 1) Mentiroso por naturaleza y suelen alabar sus aventuras con exageraciones constantes.
 2) Prometen amor de manera muy fácil.
 3) Suelen tratar de ridiculizar a sus semejantes.
 4) Manipulan a los demás para lograr sus objetivos.
 5) Nunca le presentan a su familia a las que caen en sus redes.
 6) Siempre están apurando la relación porque son convencidos que anotan puntos con cada mujer que logran engañar.
 7) Se sienten superiores a los demás.
 8) Desaparecen por días y suelen reaparecer con miles de mentiras para seguir abusando de la debilidad de la princesa engañada.
 9) Le coquetean sin asco a las parejas de sus amigos.
 10) Suelen no contestar llamadas constantes. Eso te debe dar una pista de que hay otra que también cayó en sus redes.

Bien este capítulo los escribo con mucho cariño a las millones de princesas que hay por ahí, mi verdad son un torbellino de locuras que tratan de plasmar en los seres humanos el camino hacia el verdadero amor, para los que quieren sexo este es más dulce con verdad, si total siempre seremos seres sexuales. Pero lo importante de la verdad es que esta suele convertirte en un alma más noble como iluminada. Les recomiendo a esas princesas que hay por ahí que le dejen a las pérfidas los pelmazos, seguramente se llevarán bien, agrandando su mundo de mentiras.