sábado, 6 de agosto de 2011

El Templario y las Chicas Fashion

 Los prototipos nos guste o no, existen. La vida es tan acelerada que cuando eres solo un poco demente, te ocurren las cosas más extrañas. Una de las salidas de madre que me tocó vivir con uno de mis mejores amigos hasta el día de hoy, fue en un evento de moda. Ustedes dirán ¿un desfile? Pero no, esto era un poco más loco que eso, yo no pasaba de mis veinte y dos años, físicamente lo llamaría la era del semental, porque es lo más elevado que tenemos los hombres, en cuanto a potencia sexual. Época que se encuentra entre los veinte y treinta, pasado eso ya somos una especie en extinción que nos tornamos más capacitados para otras habilidades que hace de tu potencia sexual algo secundario, convirtiéndote en una especie de templario que selecciona más a sus presas, ya que da placer menos veces pero con técnicas mejoradas por los tiempos de guerrero semblante de espada habida de pasión por su eterna rivalidad con el escudo femenino digno rival de todos los tiempos, creando una humanidad basada en una sexualidad pasional, que nos recuerda siempre que estamos vivos.
Este encuentro al que fuimos invitado se basaba en la moda Rusa desde que empezó, ósea había vestidos con más de trescientos años. El evento juntaba a todos los grandes de la moda en Santiago, estaba la punta más alta de los excéntricos más grandes en esta industria, mas dos pelmazos de no más de veinte y dos años rondado. Lo mejor era el coctel el cual tenía la mejor comida y tragos de lujo. A todo esto le agregábamos una cantidad enorme de modelos, más que distinguidas. Mezcla perfecta para iniciar una locura de proporciones.
Primera etapa del evento, si bien no era un príncipe azul, teníamos bastante buena estampa ambos amigos, fue tanto que le llamamos la atención al dueño del evento, un Ruso gay muy divertido que no le entendíamos nada. En cosa de segundos nos vimos rodeados por modelos y dos de las organizadoras del evento que se vieron en la obligación de ser nuestras anfitrionas personalizadas, el ruso nos presentaba todos sus modelos de ropa como maniquíes. En cosa de segundos no sabía si estaba muerto y ya había llegado al cielo. Pero los angelitos rondaban como mariposas, cuál de ellas era más linda que la otra. A todo esto copas van copas vienen.
Segunda etapa del evento, champagne y fresas, eso era el arte ideal en ese segundo figuraba con tres modelos todas mayores que yo tomando de todo mientras comíamos fresas. Las risas desfiguraban mi cuerpo al estar ya todos abrazados en esta fiesta desbocada común en el entorno.
Tercera etapa amigos aquí ya pasamos a un plano celestial de las tres que estaban conmigo tenía pase gol con todas y si esto fuera menos mi amigo se encontraba en una situación más complicada con más de cinco, pero con todo el entorno gay del ruso que revoloteaba por el salón de unas a otras de nuestras conquistas. Complicada situación en especial porque éramos los únicos hombres heterosexuales disponibles, eso quería decir que éramos la presa ideal para todos.
Cuarta etapa, la fiesta se traslada a un salón de teatro en otra calle muy cercana. Ahí la fiesta ya estaba fuera de control, era como un estilo Jim Morrison, Mujeres hermosas drogadas o borrachas, había segundos que pensaba que estaba en Sodoma o Gomorra pero el sexo se impregnaba en las paredes. En cosa de segundos una de las chicas me tomo y me lleva al baño donde entramos en una tina antigua sin agua y forjamos la primera batalla de la noche, con embestidas de espadas una tras otra, dejando totalmente destruido al enemigo en calidad de rendición. El guerrero interno no hace más que salir en busca de bebidas cuando divisa a su amigo en calidad de batalla esta vez en minoría, atento a su ataque trato de acercarme cuando fui embestido por dos guerreras sensuales de la moda. Hablamos unos segundos cuando más copas, risas y sensuales movimientos gracias al excelente dj que tocaba bajo el ritmo de la pasión desenfrenada que tenia la noche.
Quinta etapa, después de varias batallas a espadas todas en baños de pasión fuimos invitados ya por un grupo menor de las modelos todas mayores que nosotros a un departamento, para ese entonces mis conquistas de baños me tenía un tanto exaltado, a la vez parecía un deseo cumplido, como si Ali Baba me hubiera regalado una de sus famosas lámparas de genios, pero la noche no paraba nunca. En el departamento la cosa se puso brava, éramos minoría absoluta los dos contra cinco, que la menor tenía veinte y ocho años, ósea o afilábamos las espadas o saldríamos mal heridos de esta batalla. Que les puedo decir, la verdad que la batalla fue feroz, mi espada llego a ser destruida al nivele que mi alma se derretía junto a cuerpos perfectos y llenos de deseo.
Sexta etapa, ambos guerreros terminamos nuestra batalla rodeados de enemigos, pero como dignos rivales salimos con nuestras espadas derretidas en nuestro cuerpo, caminando hacia la libertad de nuestros corazones, con experiencias dignas de los más feroces templarios. Nuestras almas fueron sacudidas una vez más por el descontrol de vidas exageradamente aceleradas.