miércoles, 22 de junio de 2011

Chicas malas de verdad.


Las Chicas malas están a la vuelta de la esquina. Una sonrisa en mi cara me da la razón, es tanto lo que analizo la sociedad que me fijo en cosas que normalmente no me daba cuenta. Es cosa de viajar al pasado y fijarse en cómo eran las relaciones con los compañeros de colegio. Para empezar nunca fui ningún santo, son muchos los que deben haber sufrido de mis locuras de adolecente, pero al final siempre era más por joda que por maldad, porque lo hombres al ser más básicos, cuando las cosas se salían de madre todo era más sencillo, te ibas a las trompadas y listo. El problema que los hombres nuestra maldad se basaba más en una muestra de fuerza física, de ver hasta donde el otro podía soportar tus locuras, pero no planificabas nada para hacer daño permanente, generalmente era para ubicarte en los centros de poder del curso y diferenciarte de los más débiles de carácter.
Pero hoy ya más adulto, me doy cuenta de cuantas chicas buenas y malas deben haber sufrido por las jugadas del destino, esas relaciones falsas que usamos los hombres para poder anotar conquistas, si bien era muy enamorado, mi corazón era difícil de domar, pocas lograron realmente cautivarlo, fueron más las que sufrieron de mis momentos de aprendiz de conquistador, donde la mayoría de los hombres salimos de caza a los distintos eventos sociales para anotar galardones en nuestros hombros, con conquistas de cualquier corazón que lográramos doblegar en nuestro camino.
Pero al final vivíamos la inocencia de la vida, donde esta etapa la considero de aprendizaje, porque la realidad si bien hace daño a otros son etapas que los humanos debemos pasar para aprender a relacionarnos como parejas.
Ahora algo que debo reconocer que poco a poco me daba cuenta que no era lo que buscaba, al final quería que mi alma fuera más noble, si bien me encantan las mujeres, más de lo que nadie pueda creer, como bien me decía una de mis profesoras jefe en época de colegio, que era un semental donde mi cerebro se des coordinaba al ver una escoba con falda. Pues bien, claro que me pasaba y me sigue pasando, pero hoy mis instintos básicos los aprendí a controlar busco algo más real, porque si bien creo que a los seres humanos no nos mandan con un manual para enamorarse, hay conceptos básicos que nos debemos preocupar.


onceptos básicos para enamorarse:
a) Debe haber atracción mutua.
b) Debemos tener valores similares
c) Debe haber complicidad
d) Debe haber deseo
e) Debemos respetarnos mutuamente
f) Debemos pasarla bien juntos
g) Debemos ser sinceros
h) Debemos confiar uno del otro
i) Debemos querer seguir el mismo camino
j) Juntos debemos ser una explosión de amor, donde no nos importe cuanto nos entregan, sino más bien cuanto más le puedo entregar al otro.

Bueno, así como volviendo un segundo al pasado, recuerdo ver cuán distinto eran las mujeres para pelear, prefiero haber peleado con todos los hombres del curso completo, que a lo más te volaban un diente, que tener esas peleas que tenían las mujeres, a diferencia de nosotros los hombres, ellas planifican más las consecuencias de sus hechos, manipulaban a todos para hacerle el máximo de daño a la persona con la que se habían ensañado. Uno no entendía mucho que se hacían, pero se notaba como las más bonachonas, que no tenían maldad dentro de sus conciencias, sufrían a costa de las triquiñuelas que ocupaban esas chicas malas.
Para terminar con el tema la maldad la cual es una realidad. Donde muchos a veces hemos obrado mal pero no nos hace seres malos. Una persona es realmente mala cuando lo que hace lo hace a conciencia, con la idea de dañar a otro, lo cual es muy común ver en esas pérfidas que uno sabe que son Chicas malas de verdad.
Diferencias de la maldad en la mujer y el hombre:
Hombre: Su maldad es más torpe, generalmente por falta de cultura, por ambición o locura. Y se limita más a la violencia física. Una maldad mas reactiva.
Mujer: Su maldad generalmente va ligada a la ambición, son más calculadoras, hacen el mal a sabiendas y buscan hacer el máximo de daño posible a las personas con las que se ensañan. Por lo general son muy hábiles con las manipulaciones, les encanta ver destruidas a las personas con las que se fijaron la idea de destruir. Son más frías y no tienen remordimiento alguno, generalmente son muy hábiles a la hora de controlar mecanismos delictuales haciendo que otros hagan el trabajo sucio.