jueves, 6 de octubre de 2011

Mi alma conoce a la princesa

Soy el vagabundo de mis sueños que busca el camino a la libertad, pero el estar enamorado me la ha robado, soy una mente que piensa en su desierto inmenso de ideas que flotan como nubes eléctricas que descargan rayos de pasión como perros rabiosos que gritan por su presa. Hoy no es uno, ni dos, son millones de mujeres que me convencen que la quimera del amor vale la pena, aunque consciente de que son mentiras inventadas, el amor me gusta que me engañe y me haga sentir que las golondrinas vuelan en mi estómago. Hoy de mi locura salen versos poderosos, los cuales no los escribo yo, vienen viajando hace siglos, en los rincones más remotos de la galaxia estaba su punto de partida, mi destino estaba escrito. Por eso te entrego las letras que tanto viajaron para contarte que hoy sabrás apreciar el poder de alimentar con tu mente el alma que se te ha encargado. Tu alma puede ser engañada mil veces, aunque tu mente se enoje, tu alma si es pura buscará el mejor camino para seguir labrando tu destino. Cuando ella llega y tus venas tiemblan sabrás que hay alguien que puede caminar parte de este camino contigo. Pero cuando sabes decir las palabras en el tiempo que se deben decir, te das cuenta que las palabras no son las que conquistan tu alma. Son los ojos la ventana al universo de otro ser, tras ellos podemos ver el alma que esta enjaulada en cada cuerpo que conocemos, esos que son controlados por mentes que funcionan por su cuenta y pocas veces saben callar cuando deben. La mente recibe nuestros mensajes en frecuencias cortas, cuando nuestra alma viene con mensajes de largas distancias. Por eso tengo como algo seguro que podemos caer envenenados de amor, lo eh sufrido en cientos de oportunidades, por eso digo con tanta seguridad que ellas son la otra parte de mi alma, son millones las que concuerdan con lo que mi mente busca, pero mi alma sabe que es una sola, con ella ya se han juntado en otras vidas, por eso lo tiene tan claro y la siento tan rigurosa en su selección. Por eso busco sin piedad con mi mente, que sufra lo que tenga que sufrir, porque mi alma sabe lo que necesita. Sabe que la verdadera, esa que hace de mi energía una fuerza ilimitada, esa que me hace temblar desde adentro, la que me convierte en mago cósmico, viajero del tiempo y espacio. Somos ellos, los unidos, los encontrados, los amantes del amor, los que sabemos que el amor no tiene precio y llega cuando quiere llegar, los que sabemos que es una energía que mueve universos pero nadie la controla. Hoy me declaro un guerrero solido, que busca la verdad de mi alma. Somos ciegos tuertos, que buscamos el paisaje perfecto, el cual no se logra hasta realmente evolucionar en el espacio que le vamos a entregar a nuestra alma. Esa nota de tiempo la debemos desarrollar con la verdad, la nobleza debe ser nuestro parámetro a seguir como el fuego nuestro calor. Estamos a puertas de definir la quimera que buscas, somos vagabundos en el universo, amos de nuestra libertad, paladines de la justicia como Dioses de nuestros destinos. Soy un amante del buen amor, del que se saborea a gotas para que nunca desaparezca. Ella es la que me debe hacer perder la cordura, la que me encierre en su universo para que lleguemos juntos al altar de mis mentiras, con ella debo conseguir mi poder, mi gloria, la energía eterna para que mi alma siga viajando de nota en nota. Será como juntar dos sinfonías para hacer de dos almas un Dios. Estamos al final de los tiempos, somos buscadores de caminos no escritos que estamos ante nuestra realidad momentánea, esa que nos llevará a viajar por los tiempos del infinito, donde tallaran tu energía pura junto a la de ella para crear a los nuevos dioses. No te preocupes, tu mente no está invitada al viaje, ella solo gobierna tu cuerpo. Saldremos libres, seremos energía pura, el encuentro de otras mentes que gobernaran nuevos cuerpos para que nuestra alma siga viajando será indispensable. Por eso son millones las que podría amar con mi mente, pero será sólo a una la que amaré con mi alma, espero que seas tú.