martes, 10 de mayo de 2011

¡Les doy 10 Razones para no comprometerse!


1. ¡No Confío en Nadie!

Después de haber sufrido una decepción amorosa. Es complicado volver a involucrarse en otra relación, porque no confías. Cuando nos han hecho daño queda una herida que es difícil cerrar. Inconscientemente hacemos responsable a la nueva persona que llega de los errores que tenía la pareja anterior... Y sin querer nos encontramos en una situación de desconfianza debido a la inseguridad que nos ha provocado la última ruptura. Algo que impide en gran medida que te comprometas.

2. ¡Nadie Me Gusta!

Hoy exigimos mucho más unos de otros y con los años se hace más fuerte haciendo las relaciones imposibles con tanta exigencia. Queremos algo bueno, alguien interesante, profundo, que te aporte lo que necesitas, no te conformas con cualquier cosa ¡necesitas mucho más que antes!
Además es un poco de suerte y hay veces que conoces gente otras no ¿para qué complicarse? ¡No quieres buscar más! Esas cosas llegan nomás.

3. No hay tiempo

Con el trabajo ya no tienes tiempo para nada, la competencia está altísima y multiplicas tus

horas extra, tu estrés aumenta, además la competencia es feroz y solo empleándote como un esclavo es lo único que te mantiene a flote.
A eso le sumas que debes hacer las cosas de la casa ya que hoy él tema de las empleadas domésticas es imposible. ¿Donde hay tiempo para otra persona? El poco que queda lo quieres dedicar a descansar, a tus cosas a tus amigos, internet, tus programas favoritos etc.
Al final, tienes que buscar un espacio para ver a alguien a medias ¿eso quieres?

4. Murallas sólidas

No quieres estar vulnerable… hace falta energía, confianza y necesitas mucho valor para invitar a alguien para que entre a tus sentimientos y emociones. Mucho riesgo dejarles conocer tu yo interno, lo que hay en ti y que te abandonen de verdad da miedo. Muy probablemente los muros que has creado alrededor de tu corazón te mantengan centrado en disfrutar de otras cosas en la vida, como el trabajo, las salidas con las amigos, hobbies... y así no pasar malos ratos.

5. Disfrutar el juego

Ser soltero ya no es la experiencia nefasta que solía ser. Ahora puede significar amigos, libertad, y grandes historias de salidas que compartir en una cena en la que todas las parejas aburridas prestarán atención para poder seguir viviendo santamente. ¡No es tan malo! ¿Verdad?

6. Amor y Carrera.

Has trabajado duro para llegar donde estás y sabes hasta donde puedes llegar. ¿Quién quiere que una relación se meta tu camino? El tiempo ya lo tendrás después. Y seamos sinceros, un buen trabajo, y unos cuantos flirteos por ahí para entretenerte de vez en cuanto es más que suficiente para ti. Vamos, que todo lo que necesitas es sexo. Y hoy en la vida en pareja hay menos que siendo soltero.

7. No estoy listo.

Tener aventuras antes de casarse es algo obvio después de ver a las generaciones anteriores e incluso amigos divorciarse. Darse cuenta quien eres es mejor hacerlo solo. Y si vienes de un mal pasado es mejor salir a descubrir que hay para ti ahí afuera.



8. Tu Gran Secreto

Tienes un secreto y piensas que nadie podría tolerarlo y mucho menos amarte por ello. ¿Una enfermedad de transmisión sexual? ¿Alguna discapacidad familiar? ¿Miles de deudas? ¿Todas las anteriores?

9. Trastornos por citas anteriores

¿Pasar por otra separación? No, gracias. Ya se sufre porque no resultó lo anterior y nunca dejas que tu corazón se recupere. Conoces a una pérfida tras otra y piensas que te hicieron alguna especie de mal de ojo. Nadie te puede culpar y si más ha pasado un buen tiempo desde tu última conquista, aparece la soledad y desesperanza. Es ahí cuando sientes que la relación adecuada no va aparecer nunca de todos modos, por lo cual ¿mejor te quedas tranquilo y evitas una nueva decepción?

10. ¿Habrá algo mejor por ahí?



No queremos perder algo mejor que pueda haber por ahí, pero irónicamente puedes estar perdiendo a esa persona que estas buscando por cuestionarte tanto dilema y esas mariposas que juegan en tu estómago solo te confunden y pierdas a la persona que verdaderamente necesitas o estabas buscando.





Al fin ¿Quien se queda con la llave de mi corazón? ¿Es cosa de pensarlo mucho solo? o ¿entregas la llave a la primera persona que algo llega a tu alma?